Un punto muy importante para el buen funcionamiento y desempeño del motor, para mantener buenos niveles de rendimiento y de economía de combustible y una emisión de contaminantes baja, consiste en tener unos cables de bujías en buen estado.
Existen dos pruebas para conocer el estado de los cables, a grandes rasgos, nos interesa conocer tanto el estado físico del cable y de sus componentes ("botas de hule" y terminales) como su conductividad. La primera prueba consiste en la inspección visual para ver si existen cuarteaduras, roturas o quemaduras, tanto en los cables como en las "botas" de hule que cubren las terminales de las bujías y las de la tapa del Distribuidor, también hay que revisar que estas terminales estén bien afianzadas al cable y que no se encuentren flojas y que no presenten acumulamiento de un polvo blanco que es muy parecido al "sulfato" que suele cubrir las terminales de las baterías. La segunda prueba consiste en medir la "Resistencia" de los cables, para conocer su conductividad.
En caso de que un cable tenga una Resistencia demasiado alta o de que no apruebe la inspección visual, cualquiera de estas 2 situciones nos indicarán que debe de ser reemplazado.
La resistencia es "la oposición que presenta un material al paso de la corriente eléctrica". Entre mayor sea la Resistencia de un cable, mayor será la dificultad que tendrá una corriente eléctrica para fluir através de él.
Esto nos representa demasiada importancia en los vehículos con motor a gasolina, ya que el encendido de la mezcla aire-combustible depende principalmente de la "calidad" (llamémosle así) de la chispa que emite la bujía y, en general, de todo el Sistema de Encendido en su conjunto, cosa que no sucede en los motores Diesel, en los que la mezcla aire-combustible se inflama por altas presiones y temperaturas. Cuando la Resistencia de los cables es demasiado alta, la chispa puede resultar demasiado pobre e insuficiente como para encender la mezcla. La prueba práctica que se suele hacer para saber si está llegando electricidad a las bujías, que consiste en desconectar uno de los cables, introducirle un desarmador y acercarlo a tierra mientras se le está dando marcha al motor para ver si la chispa "salta" a tierra (la cual no se debe de realizar en vehículos equipados con Convertidor Catalítico) puede resultar engañosa, ya que efectivamente, la corriente puede estar saltando a tierra, pero a pesar de ello, esa corriente puede no tener la suficiente intensidad como para encender la mezcla aire-combustible.
Pero ¿qué problema se nos puede presentar cuando la Resistencia de los cables es demasiado alta y las bujías no alcanzan a encender bien?
Lo que señalábamos al principio de este artículo sobre los buenos niveles de rendimiento y de economía de combustible y una emisión de contaminantes baja, se nos transforma en pérdida de la eficiencia, contínuos fallos de motor, tironeos y posiblemente hasta en que el motor se nos apague, dependiendo de la magnitud del problema. Aunado a todo ésto, la emisión de contaminantes se suele disparar hacia arriba, por esa relación que existe entre una buena eficiencia en la combustión y una emisión de contaminantes baja. El problema puede adquirir matices más delicidos si el vehículo está equipado con Convertidor Catalítico, ya que los problemas en el encendido lo pueden afectar gravemente.
Es por ello que la Resistencia de los cables de las bujías debe de ajustarse lo más posible a los niveles que marcan los Fabrican