Mujer cobró más de 40 millones de pesos después de su muerte
Ingeniero fue asesinado por encargo de su ex esposa
Martes 18 de diciembre de 2001

Carolina Rojas

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Foto: Raúl Inzunza

Nora Valenzuela dijo que era inocente y que estaba enferma. Sus familiares aseguran que es su táctica habitual para evadir los problemas.

El ingeniero Cerda vivió tres años con Rosa, su sobrina. La pareja fue apoyada por toda la familia, que rompió relaciones con Nora Valenzuela.

Investigaciones arrestó a la autora de los disparos, quien fue empleada en la casa de la víctima y amiga de su mujer. Ambas hicieron un pacto de silencio.



Nora Valenzuela, la ex esposa del ingeniero de Codelco asesinado hace más de un año en la Ruta 5 Sur, fue detenida por Investigaciones acusada de ser la autora intelectual del crimen.

La Brigada de Homicidios, que investigó el caso desde el 9 de noviembre del año pasado, la arrestó luego de identificar a la persona que disparó contra el ingeniero Sergio Cerda Muñoz, 51 años, a los pies de una pasarela peatonal en Calera de Tango. El pistolero resultó ser Margarita Romero, de 29 años, una ex empleada doméstica de la casa de la víctima y que Nora Valenzuela y sus hijos ocuparon en Rancagua los últimos 15 años.

La nana fue entrevistada por la policía el jueves, luego de que los detectives detectaran su cercana relación con la ex patrona y algunos movimientos de dinero. La mujer, que vive junto a su madre y sus dos hijos en la carretera de la fruta, en Doñihue, frecuentaba la casa de Nora e incluso pasaba la noche allí. Según fuentes cercanas a la investigación, las dos estrecharon sus lazos practicando quiromancia y ciencias ocultas, de las cuales la ex esposa del ingeniero era asidua practicante.

Margarita Romero reconoció ser la autora material del crimen, pero dijo a la policía que había actuado por órdenes de Rosa Bustos, última pareja de la víctima y sobrina de Nora (ver recuadro. Para el golpe, pidió ayuda a un delincuente habitual de Rancagua, quien consiguió el revólver conque el ingeniero fue asesinado.

Sin embargo, los detectives desestimaron su versión, pues conocían su cercanía con la ex mujer del ingeniero y su rostro era similar al retrato hablado del autor de los disparos descrito por algunos testigos. Incluso, Margarita se había vestido de hombre para esconderse en el asalto, pero al subirse al colectivo que la esperaba se sacó el pasamontañas y mostró su cabello a varias personas que trabajaban en una construcción y que simulaba el corte de pelo de Rosa.

Los motivos

Sólo el domingo, la sospechosa rompió el pacto de silencio que ambas habían firmado y confesó que iba a recibir dinero de manos de Nora Valenzuela, pero afirmó que era sólo por robar e intimidar a Cerda, quien, supuestamente, había pedido un préstamo de ocho millones de pesos a una financiera para pagar las deudas de la universidad de sus tres hijos y que ese día llevaría a su trabajo.

La versión también despertó sospechas en los investigadores, pues los testigos del crimen -una veintena de trabajadores de Codelco que esperaba el bus de la empresa junto a Cerda- vieron que la víctima fue perseguida por la pasarela, herida de bala y luego rematada en el piso. La magistrada del Tercer Juzgado del Crimen de San Bernardo, Carmen Astorga, deberá determinar si el objetivo era asesinar al ingeniero o sólo robarle, aunque los asalta