Una de la propuesta establece disminuir transitoriamente el impuesto específico de 6 UTM a 4, 5 UTM lo cual impactaría entre 50 a 60 pesos menos en el aumento de la bencina.
Este miércoles fue aprobado por 50 votos a favor el proyecto de acuerdo presentado por diversas bancadas, encabezadas por el DC Pablo Lorenzini, para lograr que se implemente una rebaja al impuesto específico de los combustibles en forma transitoria.
De esta manera, se solicitará al Gobierno la rebaja transitoria por un año del impuesto específico a los combustibles desde 6 UTM a 4.5 por metro cúbico de bencina y sus equivalentes en los diferentes combustibles.
La iniciativa señala en sus fundamentos que las condiciones de vida de la inmensa mayoría de los chilenos se está viendo afectada por la continua alza del precio de los combustibles, lo que origina una cadena de incrementos de precios de artículos de primera necesidad.
Agrega que el impuesto específico a los combustibles regula un precio clave para el presupuesto de todas las familias del país, especialmente de aquellas más carenciadas, y tiene particular impacto en la situación de los pequeños y medianos empresarios dada la incidencia de los combustibles en la estructura de costos de este segmento de la economía.
El proyecto sostiene además que es dable suponer que las condiciones externas que afectan el precio doméstico de los combustibles se mantenga por un periodo prolongado y por ello propone la rebaja del impuesto durante doce meses y revisarla tras ello en función de la situación en ese momento.
En tanto, otro proyecto de acuerdo relacionado con el mismo tema fue aprobado con 47 votos a favor y corresponde al presentado por los UDI Gustavo Hasbún y Andrea Molina, donde se solicita al Presidente que envíe al Congreso Nacional un proyecto de ley que contenga la eliminación del impuesto específico a los combustibles.
En los fundamentos del texto se señala que no tiene sentido mantener este impuesto --que se creó con el objetivo de gravar el daño generado por la destrucción de los caminos y luego se anunció como transitorio tras el terremoto de 1985- porque afecta a los sectores de clase media que deben asumir sus costos y con ello postergar algunas de sus necesidades.
Se añade que el mecanismo diseñado por el Gobierno para hacer frente a las alzas bruscas en los precios de los combustibles no ha operado hasta ahora y por lo tanto las alzas de precios seguirán siendo traspasadas a los consumidores.
El texto hace presente que este es un impuesto regresivo, que frena la expansión económica y castiga a los emprendedores porque afecta mayormente a los pequeños y medianos empresarios que usan vehículos por razones de trabajo.
fuente: La Segunda online


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